Dieta y sistema Inmune

Nuestro cuerpo esta expuesto constantemente a la potencial invasión de numerosas sustancias patógenas que pueden llevarnos a enfermar (bacterias, virus, hongos), por transmisión en el aire, el agua, los alimentos o persona a persona.
Afortunadamente el cuerpo dispone de un sistema altamente sofisticado que le permite ofrecer resistencia frente a estos agentes extraños: EL SISTEMA INMUNE

La función del sistema inmune es mantener los microorganismos infecciosos como determinadas bacterias, virus y hongos, fuera de nuestro cuerpo, y destruir cualquier microorganismo infeccioso que logre invadir nuestro organismo. Este sistema está formado por una red compleja y vital de células y órganos que protegen al cuerpo de las infecciones.
El buen estado del sistema inmune es absolutamente decisivo para tener buena salud. De ahí que debamos tener siempre en cuenta los múltiples factores externos que pueden afectarle
 
•    Estrés prolongado
•    Dietas inadecuadas
•    Cambios bruscos de temperatura
•    Falta de sueño
•    Actitudes y emociones agresivas
•    Consumo de fármacos
•    Entre otros

El factor más importante para mantener el sistema inmune en perfecto estado de salud es la dieta, ya que a partir de ella, el cuerpo obtiene las sustancias indispensables para que el sistema inmune funcione correctamente.
A continuación se listan los micronutrientes necesarios para mantener en buen funcionamiento el sistema inmune:

Vitamina B6
La vitamina B6 es una coenzima involucrada en más de 100 diferentes enzimas de casi todos los procesos bioquímicos de la célula y el metabolismo. Juega un papel importante en el desarrollo y mantenimiento del sistema inmune. Debido a esta versatilidad, es crucial para el crecimiento normal, el desarrollo y los procesos de regulación
Tanto la inmunidad mediada por anticuerpos como la inmunidad celular mejoran con esta vitamina, sobre todo en los caso de infecciones virales y bacterianas ya que su carencia disminuye los niveles de células T.

Vitamina E
La función de esta vitamina como antioxidante es proteger los fosfolípidos vitales en las membranas celulares de la degeneración peroxidativa. Las enfermedades atribuidas a la deficiencia de este micronutriente (como daños muscular, cardiovascular, reproductivo, hepático y en glóbulos rojos) son atribuidas al efecto secundario del daño extendido causado a las membranas de los órganos afectados.
La vitamina E es un estimulante de la inmunidad mediada por anticuerpos o por células. El alfa-tocoferol ha mostrado mejorar específicos aspectos de la respuesta inmune en especial en adultos mayores.

Vitamina A
Conocida como la vitamina anti-infectiva, porque se requiere para el funcionamiento del sistema inmune. La piel y las células mucosas (células encontradas en las vías respiratoria, digestiva y urinaria), son la primera barrera de defensa que tiene el cuerpo contra infecciones. Retinol y sus metabolitos son requeridos para mantener la integridad y el funcionamiento correcto de estas células. La vitamina A juega un rol central en el desarrollo y diferenciación de glóbulos blancos, como linfocitos, los cuales juegan un rol crítico en la respuesta inmune.
Es especialmente recomendable en el caso de infecciones.

Vitamina C
La vitamina C es esencial para mantener el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Las funciones del acido ascórbico se basan principalmente en sus propiedades de antioxidante biológico reversible. La vitamina C es indispensable en la síntesis de colágeno. En colaboración con el alfa tocoferol y el beta caroteno, juega un importante rol de defensa contra el daño celular por los oxidantes. En este rol, el ácido ascórbico distintos tipos de radicales libres y regenera la forma reducida el alfa tocoferol

Zinc
El Zinc está presente en todos los tejidos y fluidos del cuerpo. Es un componente esencial de más de 300 enzimas que participan en la degradación de carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleícos así como en el metabolismo de otros micronutrientes. El zinc estabiliza la estructura molecular de los componentes de la célula y contribuye de ese modo al mantenimiento de la célula y a la integridad de los órganos.
Una adecuada ingesta de Zinc es esencial para mantener integro el sistema inmune, participa en la inmunidad celular y humoral. En personas con deficiencia de Zinc aumenta la susceptibilidad de contraer infecciones.
Es una sustancia capaz de aumentar los niveles de células T y la función leucocitaria.

Selenio
El Selenio esta implicado en la protección de los tejidos del cuerpo contra el estrés oxidativo, el mantenimiento de las defensas contra infecciones y la modulación del crecimiento y desarrollo. 
La deficiencia de Selenio parece intensificar la virulencia o la progresión de algunas infecciones virales
También existen otros ingredientes que pueden ayudar a contribuir con el buen funcionamiento del sistema inmune, como los probióticos. Algunos estudios ofrecen evidencia de que el consumo regular de productos que contienen bacterias probióticas seleccionadas pueden mejorar la respuesta inmune y afectar positivamente la microbiota.
Los probióticos son organismos vivos (lactobacilos y bifidobacterias) que se agregan o que están presentes en los alimentos y tienen como principal función restablecer el equilibrio normal de microorganismos  presentes  en el intestino.
Existe evidencia creciente de los  beneficios que aportan los probióticos y la tendencia del mercado es el desarrollo de formulaciones de productos que combinan  estos beneficios para la salud con un atractivo  producto y versátil.

Los principales beneficios de los probióticos
•    Equilibra la flora intestinal.
•    Mejora la digestión.
•    Disminuye la inflamación intestinal, lo que puede ayudar al correcto funcionamiento del  sistema inmune.

Departamento de Investigación y Desarrollo, Granotec México